11 libros

Destacado

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Foto: Alejandro Toro. 2012

 

Hago una lista con 11 libros que han permanecido conmigo:
1. Rayuela de Julio Cortázar
2. Frankestein de Mary Shelley
3. El Principito de Saint Exupery
4. Momo  y los hombres grises de Michael Ende
5. Poesía de Enriqueta Arvelo Larriva
6. Lanzas Coloradas de Arturo Uslar Pietri
7. Los Cuentos Grotescos de Pocaterra (Biblioteca Luis Fadul Hernández)
8. El Padrino de Mario Puzzo
9. El Anticristo de Nietzsche
10. Cuentos de García Márquez (ya no me gustan tanto como antes)
11. Una habitación propia. Virginia Woolf

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#117. Mi Biblioteca Personal y la Confesión de una Trampa

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Los libros usados que vendo pertenecen a más de 20 años de adquisición, es mi biblioteca personal, algunos obsequiados, otros comprados en librerías y ferias de libros usados. He tenido el 90% de los libros de Vargas Llosa, García Márquez,  Julio Cortazar, Jorge Luis Borges, Isabel Allende, Rosa Montero, Briceño Guerrero…una buena cantidad de Saramago, Umberto Eco…algunos de Elias Canetti, Oscar Wilde, clásicos de la literatura universal…varios clásicos  y contemporáneos de la literatura francesa en francés y en español.  Al igual que locales como Samuel Hurtado, Marinela Araque, José León Tapia, Ramón Lameda, Luz Marina Almarza, Arnulfo Quintero entre otros escritores interesantes de Barinas.

Un día me senté a contemplar mis estantes abarrotados de libros y me di cuenta que no tenía tiempo para leer porque  tenía que mantener con cierta decencia la limpieza de esa biblioteca.  Entonces, en un ejercicio de desapego y sentido común, decidí que era hora de compartir esa maravilla de colección que me había llevado años reunir.

Cada vez que vendo libros de mi colección, le doy un último vistazo, releo sus hojas en un ritual de despedida y un acto de desprendimiento. Con algunos no me ha costado en absoluto porque eran lecturas repetidas que ya no eran necesarias hacer más.  Con otros, ya eran autores que les había perdido el interés. Con los que más me ha costado desprenderme han sido  los de Briceño Guerrero. Mientras los releía en una rápida mirada, me daba cuenta que era como si estuvieran por primera ante mí esas palabras tan sencillas  y a la vez tan profundas. Es una sensación que no puedo explicar porque si bien sé,  hay emociones que no se le pueden nombrar, no hay palabras para describirlas.

“Para ti me Cuento China, “3×1=4 retratos”, “Operación Noe”, Dóulos Oukóon…entre otros títulos más,  recuerdo haberlos leído  con mucha calma y tiempo, pero es ahora que descubro un sentir, como si me hablaran desde otra perspectiva, desde otra dimensión.  Me pregunto si el hecho de haber adquirido la lengua francesa, las experiencias de los últimos 8 años y las lecturas también de estos últimos 8 años han cultivado en mí  una madurez necesaria para mirar de otra manera estas obras que me maravillan aún más y nuevamente por su sencillez y profundidad con un nuevo color y vibración.

Ya me he comprometido con el señor que los ha comprado en enviarle por encomienda los libros, sé que estarán en buenas manos. Los toco, los contemplo, lo huelo, los abrazo, acaricio sus páginas como en un gesto mágico de que sus palabras se queden en mi alma con un lenguaje ancestral.

Es otra mujer la que lee esas líneas, ha crecido, ha cambiado, soy yo: menos impulsiva, tengo más energía y creatividad,  tengo arrugas sumadas al rosto, tengo tres cicatrices nuevas, un accidente en automóvil, varios viajes, viví nuevos  amores, he recuperado espacios importantes, ya no tengo algunos amigos por distintas circunstancias, refuerzo cada día más mi amistad con una amiga y un amigo en especial. Mi hija ya no tiene 6 años. Y yo ya aprendí a cocinar.  Me siento mejor, aunque el espejo muestre que tengo ojeras y sé que debo asumir algunas responsabilidades con más valentía y mejorar en los asuntos donde sigo fallando.

Sí, la mujer que hoy se ha paseado por estos libros es otra persona que ha crecido dentro de mí y ha podido comprender más allá de las simples palabras escritas, una magia que dejan los eruditos.  Dejo ir estos libros porque muchas de las palabras pronunciadas por José Manuel Briceño Guerrero, alias Jonuel Brigue, entre seminarios y charlas junto a desayunos criollos o lechoncitos, esas palabras, están en mi memoria.

Nota: he hecho trampa, me he quedado con tres.

#116. La educación: entre el comportamiento animal y la globalización.

Mi pasión es la educación, la enseñanza-aprendizaje, me emociona investigar sobre  los códigos y secretos para desarrollar estrategias para llevar a cabo con éxito el aprendizaje de algún conocimiento o habilidad.

Yo no solo hablo de leer, escribir, de matemáticas…hablo de todo en esta vida, hasta lo que hay detrás del aprendizaje de cosas negativas y la adquisición de adicciones. Me enamoré de la teoría conductista y del computacionalismo.  Es evidente que las demás teoría: constructivista, significativa, condicionamiento, de Piaget…me han dado un sentido más amplio de la educación; sin embargo, la teoría conductista y la computacional de la mente me da  respuestas muy atractivas a mis preguntas,  para pensar  estrategias más eficaces, entiéndase por eficaz en el menor tiempo y utilizando menos recursos posibles.

También me interesé en conocer sobre biología, no solo de los mamíferos sino de plantas e insectos, conocer el comportamiento animal y sus pulsiones. En la antropología, conocer la cultura y las improntas de una sociedad.  Mucho después descubrí la publicidad y el marketing, y conocí que ellos también estudian la biología y la antropología aplicada tal como lo hizo Jürgen Klaric.  Eso mismo que él ha hecho para trabajar el marketing, yo lo hice para trabajar la educación.

Cuando leí El Silencio de los Corderos de Tomas Harris(*), tenía yo 19 años, comprendí que por más culto y preparada pueda ser una persona, siempre tendrá un porcentaje alto de animal dentro de sí, un claro ejemplo de Dr. Jekyll y Mister Hyde. Me impresiona comprender que por años de evolución tengamos, nuestro cerebro reptiniano tiene el control de muchas de nuestras acciones y comportamientos. Somos animales.

En mi caso, mis alumnos no son sujetos pasivos ante su propio aprendizaje, al contrario; yo soy una entrenadora, una mentora, alguien que guía y presenta las situaciones para que el alumno pueda adquirir una habilidad de manera progresiva. Es muy importante conocer si existe alguna motivación y la fuerza de la misma. Puede haber ganas, deseos…pero sin una verdadera motivación y sin la necesidad, no hay aprendizaje.  En un medio donde no exista la mínima motivación, pero la necesidad es la que diseña la vida de un ser humano, se dará el aprendizaje para la sobrevivencia.  Los conocimientos y habilidades que mejor se aprenden son las que más se necesitan.

La mayoría se queja y critica el sistema educativo, sin embargo, desde hace años ya tenemos la respuesta y no la vemos. En el siglo XXI es mucho lo que necesitamos mirar hacia atrás para observar la historia, en los años donde se hicieron los grandes inventos y se escribieron clásicos de la literatura universal cuando no existía la electricidad. Más que críticas al sistema educativo, prefiero centrarme en todo el alcance que puedo tener con la información a la que tengo acceso y lo que el sistema tal como es,  me puede aportar. Una de las cosas que siempre me ha maravillado ha sido  la democracia y el avance que ha significado la creación del sistema educativo.

Sinceramente, no sé qué tan positivo pueda ser un cambio radical en el sistema educativo.  En los países desarrollados tal vez  todo saldría bien; pero  en los países “pobres”,  corruptos y de malos  sistemas políticos creo que sería peor.

Durante mis años de maestra en educación especial específicamente atendiendo las dificultades de aprendizaje, aunque hacia un plan para un grupo de alumnos y hacia actividades grupales para socializar, cada atención era individualizada. Cada niño tenía en común ciertas características en sus dificultades y era distinto también, y necesitaba una atención, tal vez una mirada como individuo.  Muchas de estas ideas me surgieron de ver documentales sobre el comportamiento animal.  Y uno de los asuntos que más me asombraba es que muchas de mis preguntas encontraban respuestas en los orígenes de nuestra especie, en lo natural, en lo más básico y primitivo.  Un ejemplo de ello es la importancia del gateo en el desarrollo escolar y personal de un niño.

No todos nacimos para hacer lo mismo y los niños que no logran éxito en la lectura y escritura no están signados al fracaso.  Ellos pueden desarrollar otras habilidades tan necesarias como lucrativas.  Conozco excelentes redactores, grandes lectores que no han logrado  independencia económica ni emocional, sin habilidades sociales.  Entonces ¿qué  ideal podría perseguir un ser humano equilibrado?: independencia, una sana relación consigo mismo y con los demás.

Yo miro hacia atrás, en el pasado, en la historia para aprender, leer sobre los pasos que otros han dado. Miro el presente y a un futuro inmediato de respuestas a las necesidades de  personas que cada día necesitan individualización en una sociedad globalizada.

(*) el silencio de los corderos de Tomas Harris es la novela de la cual se inspiraron para realizar la película: El silencio de los inocentes y Hannibal.

 

#115. El tiempo en tres novelas y cuatro películas

Hace unos días mientras leía un artículo sobre Cristopher Reeve recordé una película que él protagonizó en 1980:  Somewhere In Time (Alguna parte del tiempo) de Jeannot Szwarc basada en el libro Bid Time Return de Richard Matheson publicada en 1975. Revisé algunos fragmentos de la película en YouTube  para recordar la historia y sobre todo para disfrutar de su exquisita banda sonora.

Como un tema lleva a otro, me puse a reflexionar sobre  el tiempo como tema en la literatura y el cine.   De seguro hay muchos títulos entre novelas, cuentos y películas, pero de las que conozco tengo  mi gran favorita y la cual  no me canso de leer:  Momo y los hombres grises de Michael Ende, una  maravillosa novela escrita en 1964 que nos hace reflexionar sobre el estilo de vida que llevábamos y me trae a la memoria  el “Movimiento Lento”, el  “Slow food”  y la  “vida simple”.   Aunque Momo ya tiene su respectiva película estrenada 1986 con la dirección de  Johannes Schaaf, yo prefiero seguir leyendo y releyendo el libro.

En segundo lugar menciono la película La Máquina del tiempo realizada en 1960 de George Pal  basada en la Novela de Herbert George Wells (1895) y a su vez con el mismo nombre, la película estrenada en 2002 con el director y bisnieto del autor del libro: Simon Wells.  En esta última versión el protagonista trata de cambiar el pasado interviniendo en los eventos de varias maneras,  pero jamás lo logra y termina dirigiéndose  hacia el futuro buscando las respuestas que busca  y donde si logra cambiar el resultado de los eventos.  En tercer lugar está  In Time de 2011, una película de Andrew Niccol la cual me impactó profundamente  con el tema del valor y el uso del tiempo.

Momo, la máquina del tiempo de 2011 y In time me impactaron mucho,  cambiaron mi percepción del tiempo y hasta influyeron en mis tomas de decisiones y de cómo llevar mi estilo de vida de ahí en adelante.

La primera película que menciono (Alguna parte del tiempo) da lugar a una paradoja temporal que es un tema que me resulta fascinante.  La paradoja del viajero del tiempo o la paradoja del abuelo:  una persona viaja al pasado y mata al padre de la madre o el padre entonces sería imposible que el viajero del tiempo pudiera nacer y luego viajar en el tiempo para matar a su abuelo, entonces el abuelo no es asesinado y el viajero puede nacer, entonces…

#114. Anuncio clasificado

 

  1. Facilito técnicas de estudios, hábitos de lectura, traduzco cartas de amor de personas enamoradas que se conocieron por internet: él habla solo francés y ella solo español.
  2. Recolecto semillas de plantas silvestres.
  3. Recuperación y envío de libros hacia Francia sobre plantas y pájaros de un biólogo francés que estuvo en los llanos venezolanos y tuvo que huir ante la inminente amenaza de no encontrar más aceite de oliva para sus ensaladas y papas al vapor.
  4. Vendo libros en español todos los libros publicados de Agatha Cristie y Stephen King y me da como susto cuando los fanáticos se pelean para comprarlos primero cuando los coloco en la vitrina.
  5. También doy asesorías para introducirse en la literatura francófona y latinoamericana.
  6. Hago resúmenes sobre cultura general, sobre pintura, literatura, movimientos artísticos y hasta el resumen de un libro en particular.
  7. También a través de una conversación hago el resumen y esencia del Budismo Zen, lo que puede ahorrar muchos libros tediosos y tropiezos para comprender y adaptar esta doctrina en un país occidental.
  8. Me seduce la idea de llevar una vida simple desde hace años, tengo varias experiencias que tal vez a otras personas les interese conocer.
  9. Siento una conexión especial con la naturaleza, adoro las plantas, mirar las formas de las nubes y tengo especial admiración por las plantas y flores silvestres.  Converso sobre estos temas para quienes gustan el arte de la conversación.

 

¿Qué por qué hago todas estas cosas?: me formé en el área educativa, en la literatura, el arte y el budismo;  mi especialidad es concentrarme a trabajar de manera individualizada según las necesidades y potencialidades de las personas.

Me apasiona el idioma francés, el pensamiento, el racionalismo, la educación, la programación neuro-lingüística, el coaching, el entramiento, acompañamiento, la pedagogía, la teoría conductista, el estudio del comportamiento humano…

Hoy en día que se habla de las diferentes modalidades de ofrecer servicios y  creo que tengo algunas ideas al respecto, pero las más importantes son: el primer pilar o valor de un servicio es la confianza y la honestidad.  El segundo pilar es la preparación y mejoramiento continuo.

Todos sabemos la importancia de la educación, de aprender un idioma, de leer; pero no todos tienen la oportunidad, la dicha de haberse iniciado en estas áreas desde jóvenes en un ambiente enrequecido y agradable.

 

Estoy a sus órdenes !

# 112. Un Jardin-labyrinthe en bord de Loire

xiomTerrasses monumetales soutenues par des murs ornés de fenêtres en trompe-l’œil, escaliers étroits ou colossaux, le parc des Folies-Siffait, sur les bords de la Loire, propose une étrange cohabitation du végétal et du minéral.  Un projet bien mystérieux, et une restauration du lieu qui suit son cours.

Autheur : Catherine Chomarat-Ruiz

Au voyageur qui s’aventure sur la route de Nantes à Angers, tout en musardant sur les bords de la Loire, le parc des Folies-Siffait propose un spectacle étrange.  A quelques pas de Saint-Méen sur la commune du Cellier (Loire-Atlantique), il lui suffit d’emprunter un chemin pour accéder à la partie basse de cet ensemble architectural et paysager :son regard embrasse une suite de terrasse  monumentales, plantées de tilleuls, de châtaigniers, de chênes, robiniers, d’erables…Pour soutiner ces terrasses, des murs de plus de dix mètres, recouverts de lierre, de mousses et de fougères, se dressent jusqu’au sommet du coteau.  Des escaliers, que l’on devine tour étroits ou colossaux, relient les terrasses et invitent le promeneur à pénétrer dans ce mystérieux agencement.

 

 Château fort ou ville à l’italienne

           Il découvre alors des pigments jaune ocre ou rouge rosé qui rehaussent les maçonneries, un bandeau gris qui, le long d’un escalier, donne l’illusion d’une rampe, des murs ornés de fênetres en trompe-l’œil, de portes virtuelles ou de faux joints peints en blanc, un pavillon à fronton triangulaire qui demeure impénétrable puisque, là encore , il s’agit d’un leurre….Mais notre explorateur n’est pas encore revenu de sa méprise : en partant à l’assaut des terrasses, il peut se retrouver dans un cul-de-sac, devoir descendre afin de remonter,  en un mot se perdre.  Renoncera-t-il ? S’il se retourne au cours de son ascension, le site des Folies-Siffait lui offre une suite de vues magnifiques sur la Loire, ses îles, ses rives.  Nul ne veut, ou ne peut pas se soustraire au charme du lieu.

De ce parc, aménagé para Maximilien Siffait et ses fils, au XIXe siècle, on ne sait quasiment rien.  Dès lors que nous vivons l’expérience  de notre promeneur, nous faisons partie de tous ceux qui, depuis deux siècle, parcourent ce site sans pour autant le comprendre.  D’anciens guides reflètent la perplexité des voyageurs qui, en remontant la Loire par bateau, s’interrogent.  Des passagers croient voir un « vieux château fort », une « petite ville à l’italienne » ; d’autres reconnaissent « les jardins du sultan Mamhoud ».  D’aucuns, comme l’écrivain-promeneur Eliacin Lachèse dans son Voyage d’Angers à l’océan, en 1834, se rassurent en se disant que bâtir une forteresse afin de ne rien protéger, des appartaments où l’on ne peut loger, « une terrasse jaune qui n’a d’autre but que d’amener une terrasse rouge » relève d’une « folie ».  Certains prétendent que cet ensemble constitue un présent de Maximilien Siffait à son épouse et à sa fille, ou qu’il fournit du travail aux indigents de la commune du Cellier.

Particulièrement sollicités depuis 1945 afin d’éclairer la restauration de ce parc, les historiens ont en partie eu raison des jugements de valeur et des passions qui, arbitraires, rendent si mal justice à ses concepteurs.  Maximilien Siffait, ancien employé des douanes, quitte Abbeville accompagné par sa famille, rachète la propiété de la Gérardière et s’installe dans la commune du Cellier dont il sera maire.  De 1819 à 1829, il aménage, sur presque deux hectares, les trente-neuf terrasses composant les Folies-Siffait.  Quelques « folies » ont été édifiées dans la baie de Somme au XVIIIe siècle et, au-delà de cette influence, Maximilien emprunte son savoir-faire aux terrassements liés à la construction d’édifices militaires ou civils de sa région.  L’aspect minéral du parc s’infléchit, à partir de 1833, en raison des arbres que le fils de Maximilien fait planter.  Membre, puis président de la société nantaise d’horticulture, Albert-Oswald Siffait joue cependant un autre rôle dans l’histoire du site.  C’est lui qui, en tant que maire du Cellier, s’oppose en 1845 au chemin de fer reliant Nantes à Paris : son tracé ampute le parc des terrasses bordant  la Loire.  Il défend tout autant sa propriété que le sentier qui « n’est pas seulement un chemin de halage », car « c’est la grande route du pauvre , c’est la grande route des piétons, c’est la route de nos cultivateurs se rendant aux marchés voisins, c’est la route des ouvriers, des artisans qui parcourent différentes villes qui bordent le fleuve pour se perfectionner dans leurs arts et métiers… » Il échoue.

 

Courageuse restauration

          Le parc passe ensuite aux mains de son fils, Ernest Siffait.  Lui aussi est maire du Cellier, mais c’est son épouse qui aurait édifié diverses fabriques sur les terrasses.  Ce point reste à établir ; néanmoins, Ernest est assurément le dernier Suffit à posséder le parc.  Vendu à la famille de Bury au début du XXe siècle, il est actuelement propiété de la SNCF et de Gabriel Drilhon.  Par le biais d’un bail doublé d’une convention, celui-ci a permis au maire du Cellier, Philippe des Jamonières, d’engager une courageuse restauration.

Si l’histoire a établi les grandes lignes de l’aménagement du parc, la restauration a découvert la manière dont il est bâti.  Les travaux ont mis au jour la fragilité des murs érigés en pierres sèches, non harpés et comportant  des vides importants ; ils ont confirmé les dégâts que la hauteur et les fortes poussées des murailles  laissaient présager.  Cependant,  ni l’histoire, qui reste lacunaire, ni la restauration du site, qui s’attache aux techniques de construction, ne livrent l’objectif de Maximilien quand il créa ce parc.  Le mystère  de Folies-Siffait reste entier.  Doit-on s’en réjouir ? Le passé l’indique : l’ignorance de la finalité de ce parc génère aussi l’incompréhension et nul ne se satisfait du passage du mystère aux jugements de valeur, voire aux rumeurs qui, flatteuses ou pas, ne sont jamais à la hauteur de l’objet qu’elles visent.

Que l’on se rassure.  Comme l’attestent les nombreux films, livres, photographies, croquis, jeux qui, entre autres réalisations, se sont multipliés du jour où la commune s’est attachée à la restauration du site et à son histoire, la connaissance de la finalité du parc n’empêchera jamais l’imagination de galoper.  Quand Turner croque les Folies-Siffait, en quoi la fidélité à la réalité nuit-elle aux aquarelles qu’il réalise plus tard ? Les coloris sont ceux du site, le tremblé du pinceau ressortit à la capacité du peintre à reformer, ou déformer, des images.  Quand Agnès Varda tourne 0 saisons, ô châteaux, son documentaire se clôt sur les Folies et sur un personnage évoquant Maximilien Siffait.  Le rendu du réel n’a pas entravé la venue de l’imaginaire.

La difficulté est tout autre.  De l’espace de la composition végétale et minérale à l’espace des artistes, en passant par l’espace labyrinthique du voyageur, ou politique de l’élu, le lieu intrigue.  Comment situer Maximilien Siffait et sa création ?  Quand, dans La poétique de l’espace, Bachelard analyse une œuvre, il identifie l’image qui est à son origine et cerne la caractère poétique que l’espace recouvre pour son créateur.  En faisant l’hypothèse que Maximilien a une approche poétique l’espace, il s’agit de retrouver, en deçà des multiples productions que ce lieu suscite, le motif poétique qui il’a inspiré.  N’éclairerait-on pas ainsi le sens du lieu ? Tel est donc le piège : le parc des Folies-Siffait convie à une promenade, pousse à la réflexion et condamne à produire une œuvre…un livre, par exemple.  Puisse le voyageur en être averti !

 

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https://www.valdeloire.org/Connaitre/A-la-carte/Angers-Nantes2/La-Tour-d-Oudon/Les-Folies-Siffait

 

 

#111. Para vivir varias vidas, yo leo biografías…

Una de mis lecturas favoritas son las biografías, sobre todo de mujeres del siglo 18, 19 y 20, imaginarme el contexto histórico, social y económico, imaginarme lo que era ser mujer en estos tiempos y todas las cosas que pudieron hacer en tiempos cuando no existía la electricidad o la red de aguas servidas. Supongo que la mayoría es impensable vivir sin electricidad o tecnología, muy a pesar que hoy en día hay un porcentaje de la población mundial que ni siquiera tienen acceso al agua potable.   Lo cierto es que me entretiene pensar en la historia de mujeres en otras condiciones de vida cuando ni siquiera era legal votar o ir a la universidad.  Es evidente que las biografías están hechas sobre quienes pudieron sobresalir en su época y que  en el anonimato quedaron otras muchas menos favorecidas por las circunstancias.

Cuando tenía 15 años leí un fragmento de la vida de Marie Curie, científica que recibió el premio nobel de física junto a su esposo en 1903 y el de química en 1911. Era un artículo más bien rosa que hablaba de los amores imposibles, los amores que no se concretaron o fracasados y que resultaron en historias que más adelante sería indiscutiblemente más favorables para esas mujeres.

Tengo curiosidad por saber más de Marie Curie porque también fue una mujer que le gustaba el deporte y tuvo tres hijos.  Científica, esposa, deportista y madre.  A veces pensamos que no es posible hacer diversos roles, a veces pensamos que estamos destinadas a vivir en áreas parcializadas y aunque comprendo que se pueda pensar así por hechos concretos, creo que todo depende de la prioridades que tenga cada persona en la vida y cómo decide invertir su tiempo, dinero y de las personas que decide rodearse.  Las circunstancias son el escultor de nuestras vidas y a las vez podemos influenciar en esas circunstancias.

 

#110. ¿Cómo inviertes tu dinero y tu tiempo?

 

Voy a hablar por ejemplo de las cosas que he decido no comprar, a veces me parece que invierto más tiempo en pensar sobre lo NO quiero NI necesito comprar que en lo que SÍ necesito comprar. Yo no compro: zapatos, ropa, bolsos, carteras, maquillaje, uñas postizas, vajillas, sofás, muebles, revistas, televisores,  alcohol, cigarros,… entre otras tantas cosas.

Existe la idea que las mujeres somos compradoras compulsivas de zapatos y carteras o bolsos. Seguro es el 80% o tal vez menos.  Siempre me he preguntado por qué, supongo que se debe a una estrategia de marketing de muy buenos resultados aplicado hace años atrás.  Lo cierto es que yo pertenezco al 20% que no necesito comprar una docena de zapatos y otra docena más de carteras para sentir adrenalina.  En su lugar me gusta invertir en viajes, en experiencias….

Un día me puse a pensar en un ejercicio: cuánto sería el dinero total de una mujer que sí compra zapatos, ropa y carteras en el lapso de 10 años y que tal vez no era tan necesario comprar y que tal vez su uso fue poco.

Tampoco quiero ponerme en una posición moralista de juzgar la manera que cada quien tiene cómo invertir su tiempo y dinero.  Es solo un ejercicio de análisis.

Mi decisión en cómo invertir mi dinero se resumen en viajes, libros, conferencias, cursos, experiencias, almuerzos…. y me siento bien por ello. Creo que es lo importante, que cada quien sea feliz y responsable con la manera en que vive y le produzca beneficios para seguir en crecimiento cada día.

¡Los millonarios sí pueden!  Un día descubrí que la mayoría de las actrices no compran sus vestidos de gala, son prestados por los diseñadores; que reciben regalías en maquillajes, carteras y zapatos para que sirva de publicidad a marcas de esos productos. Muy interesante. La mayoría de las actrices exitosas han invertido dinero y tiempo en el gimnasio, en estudios, en idiomas, viajes, instructores de baile, asesores de imagen…han invertido en ellas.

Ver: Nathalie Portmann, Julia Roberts…

 

 

 

 

 

 

#109. Une graine d’avenir

Autheur : JP Géné

Plante céréalière aux moul vertus et dont la culture avait été bannie par les missionnaires, l’amarante fait son retour au pays où elle fut domestiquée.

 

Lorsque les missionnnaires embarqués avec les conquistadors ont demandé aux indigènes avec quoi ils se nourrissaient, ceux-ci réspondirent : « El maiz, el frijol, el amaranto. »  Le maïs, les haricots et l’amarante constituaient en effet la base de l’alimentation à l’époque précolombienne.  L’amarante, une plante céréalière pouvant dépasser deux mètres, était à ce point respectée qu’elle donnait lieu à des rites durant lesquels ses graines, aspergées du sang de sacrifices humains, étaient distribuées aux fidèles qui les mangeaient.  Soucieux d’éradiquer ces croyances païennes, le clergé catholique colonial interdit sa culture sous peine de sanctions.  L’Inquisition veillait et l’amarante disparut quasi totalement de l’agriculture mexicaine, ce qui ne l’empêcha pas de parcourir le monde.  En Afrique où ses jeunes feuilles son appréciée comme légume, en Asie où elle est consommée comme céréale et en Europe où on l’utilise surtout comme plante ornementale : ses grandes tiges vertes aux fleurs et au plumet rubiconds « donnent du volume au bouquet » à en croire les fleuristes.

 

Il fallut la publication, en 1975, d’un livre consacré aux « plantes tropicales sous exploitées et à fort potentiel économique » pour attirer l’attention sur cette amarante délaissée, là où elle fut domestiquée, pour la première fois, aux confins des Etats de Puebla et d’Oaxaca.  Un monde d’épines et de cailloux où, lorsque l’eau daigne sortir de terre, elle est salée.  Des millions de cactus piqués à flanc de coteaux tels des poteaux télégraphiques, accueillants comme une barbe de cinq jours sur une peau sèche et sous un soleil de brute.  Au village d’Atecoxco, le nombre d’habitants n’a pas varié depuis 1917.  Tous les jeunes s’en vont, alimentant le flot continu des indocumentados (sans papiers) partis  échanger leur labeur contre des dollars au nord du Rio Grande.  Raul Hernadez Garciadiego, aussi, un jour s’en est allé.  Arrivé à Paris pour étudier, il a connus Emmaüs.  Rentré chez lui dans la vallée de Tehuacan, il préside aujourd’hui au retour de l’amarante dans le cadre d’un projet alternatif avec le soutien de Slow Food qui a tenu en novembre 2007 son cinquième congrès international à Puebla.

 

Il existe plus de 60 variétés d’amarante dont quelques-unes sont de bonnes productrices, comme Amaranthus hypochondriacus.  C’est elle qui est cultivée sur ces terres arides, occupant une soixantaine d’hectares et produisant, bon an mal an, 50-60 tonnes de graines minuscules aux propriétés multiples.  Seule céréale ne contenant pas  de gluten, elle est plus riche  que le blé en protéines, lipides non saturés, fibres, calcium ou fer.  On en extrait de la squalène utilisée en cosmétologie et on consomme ses graines qui, chauffées brutalement, gonflent comme des pop-corn.  Elle entre dans la composition de barres chocolatées (dulce de alegria)  très prisées ici et elle peut être transformée en farine qui, mélangée à celle de maïs, permet de confectionner d’excellentes tortillas. Une graine d’avenir pour des campesinos qui en cherchent désespérément un au pays.

#107. Claudine Serre et Claudine Monteil

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Diplomate honoraire, ancienne auditrice de l’Institut des Hautes Études de Défense Nationale (40ème session), docteur de troisième cycle en histoire, Claudine SERRE a effectué la plus grande partie de sa carrière au Quai d’Orsay dans les domaines politiques, stratégiques, économiques, culturels et des Nations Unies. En charge des relations scientifiques et techniques avec les pays satellites de l’Europe Centrale pendant la guerre froide, elle a été par la suite conseillère Afrique au cabinet du directeur général des relations culturelles, aux affaires stratégiques sur les questions de non-prolifération, politiques sur l’Italie et le Saint Siège. Par la suite elle a été chef du bureau des écrits et des auteurs, chef du bureau de la protection des mineurs et de la famille, où elle s’est occupée des enlèvements d’enfants. Pendant plus de dix ans Claudine SERRE a occupé des fonctions à la direction des Nations Unies où elle a eu en charge les relations avec des organisations économiques (OMI, OACI, UIT, UPU) avec l’UNICEF, le FNUAP, ONU Femmes, qui traitent des questions des droits des femmes et des enfants. Elle a été enfin deuxième conseillère à la Délégation Permanente de la France auprès de l’UNESCO, en charge des dossiers patrimoine mondial et patrimoine immatériel. Claudine SERRE est, sous le nom de plume de Claudine MONTEIL, auteure de neuf ouvrages historiques et essais sur Jean-Paul SARTRE, Simone de BEAUVOIR (cf. également Le Monde) Eve CURIE, Charlie CHAPLIN, traduits en plusieurs langues et d’un roman policier.

 

#108. Le salaire de la mémoire

Auteur : Pierre Assouline

Le Monde 2 No. 204.  Supplément au Monde No. 19586 du samedi 12 janvier 2008.

 

   Les archives d’écrivains sont souvent une mine pour les bibliothèques.  Encore faut-il qu’elles puissent les acquérir.  En France, on n’a pas d’argent mais une loi providentielle pour le patrimoine.

 

La Bibliothèque nationale d’Autriche vient d’acquérir pour 500.000 euros des manuscrits, notes et éléments de travail de Peter Handke, glissant au passage que ce geste est destiné à « lui venir en aide », manière bien perfide d’insinuer qu’il revèle de la catégorie des nécessiteux ; il faut dire que dans les passé, l’écrivain, qui vit depuis des années du côté de Chaville (Hauts-de-Seine), n’a pas eu que des mots tendres pour son pays et ses compatriotes.

Les archives d’écrivains sont souvent une mine qui comprend également des milliers de lettres, des journaux intimes, des agendas personnels et même des textes inédits.  On voit l’intérêt quìl y a aussi bien à les vendre qu’à les acheter.

Aux Ètats-Unis, c’est même un métier, exercé avec une efficacité certaine par Glenn Horowitz, un marchand de livres rares de Manhattan qui, pour l’occasion, s’est fait agent (entre 10 et 20% de commission).  Les papiers de Kurt Vonnegut et de Nadire Gordimer sont passés entre ses mains, mais le coup de maître qui le lança fut la vente des archivesde Vladimir Nabokov pour 1 million de dollars (le dollar de 1992) à la bibliothèque de New York ; l’université Stanford paya le même prix deux ans après  pour acquérir les papiers du poète de la Beat generation Allen Ginsberg.  Cet intermédiaire de haut vol a récemment vendu les archives de Norman Mailer (2,5 millions de dollars) et celles de Don DeLillo à un centre spécialisé de l’université du Texas à Austin qui chasse avec succès la mémoire littéraire non seulement américaine mais mondiale.

Ces sommes ont l’air énorme mais le sont moins lorsqu’on sait que Tom Wolfe, le fameux auteur du Bûcher des vanités, vient de quitter son éditeur de toujours (Farrar, Straus & Giroux) pour un concurrent (Little, Brown and Co), Celui-ci ayant eu le bon goût de lui offrir 7 millions de dollars pour son prochain roman, Back to Blood, malgré l’échec de son dernier roman, Moi, Charlotte Simmons, tiré à 800.000 exemplaires « pour  commencer » et vendu à moins de 300.000 (on se demande ce qu’il en aurait été du prochain si celui-ci avait été un succès).

Et en France ? On n’a pas d’argent, comme d’habitude.  Sauf exception vraiment exceptionnelle.  Alors on s’arrange.  Certains écrivains donnent volontiers leurs papiers sans contrepartie. Sinon, nos grandes bibliothèques et instituts d’archives pourraient chaque jour allumer des cierges pour l’auteur de la loi du 31 décembre 1968 sur la dation en paiement de droits de succession.  Grâce à lui, nous avons des fonds fabuleux même si nous ne sommes jamais en fonds.  Tant pis pour Bercy, qui perd en millions d’impôts sur l’héritage ce que notre patrimoine gagne en vraie richesse.

Les Anglais, qui se débrouillent bien pour faire racheter leurs chefs-d’œuvre par le peuple et la Loterie nationale,  sont nuls pour empêcher les archives de leurs grands écrivains de partir au loin.  Pas la moindre exception fiscale.  Ce qui n’a pas échappé à l’un des patrons de Coca-Cola : par gratitude vis-à-vis d’Emory, son ancienne université à Atlanta, il l’a dotée afin de se continuer un grand fonds littéraire qui s’enorgueillit aujourd’hui des archives des poètes Ted Hughes (600.000 dollars), W.B. Yeats et Seamus Heaney, et depuis peu de celles de Salman Rushdie, après que Julian Barnes a cédé les siennes (200.000 dollars) aux Texans.  Alarmée par cette tendance, la British library vient de s’arranger pour trouver 1,1 million de livres sterling (1,5 million d’euros) afin de soulager du poids de ses archives le dramaturge Harold Pinter autour duquel tournaient de gros poissons venus d’ailleurs.  Cela dit, soyez rassurés : tout le reste est littérature, naturellement.

la chaleur, une lecture et  :

#106. Yo soy mestiza

La mezcla de culturas y nacionalidades nos hace universales.  En la mezcla fortalecemos la genética y herencia de nuestros antecesores. Yo soy hija de un hombre y una mujer que migraron hacia Venezuela desde diferentes países y difíciles realidades. Soy hija de  un ciudadano de un país donde el frío del invierno es desolador y de una ciudadana de un país de eterna primavera.

Soy como las flores silvestres que crecen en la orilla de las calles y que me encanta observar mientras camino, como los insectos que viven al son del viento un mundo trágico a veces, un mundo que sigue su curso con tonalidades de paraíso.

 

#105 Féministe au quotidien

(Auteur: Claudine Serre, Le Monde du 10 Janvier 1978)

Engagée. Une rencontre au domicile de Simone de Brauvoir à la fin des années 1970 est l’occasion de retracer son  apport à la cause des femmes, via l’écriture, bien sûr, mais aussi le militantisme, qui bat son plein à l’époque.

IMG_20181002_151839 1974 est l’année de ma naissance, xio.

Rue Victor-Schœlcher ( Paris-14 ).  La porte est ouverte par Simone de Beauvoir, les yeux couleur sourire.  L’accueil est chaleureux, comme l’univers ouaté(*) de son studio. Entre les immenses rideaux de velours rouge et les livres, des poupées multicolores de tous pays observent à distance, muettes et dignes.  D’autres souvenirs enveloppent la pièce ; d’autres regards, tels ces portraits où le noir et blanc se confond avec les photos en couleur de Sartre et des intimes, visages d’avant et d’après-guerre, visages d’aujourd’hui, qui ajoutent à la sensation de douceur et de calme.  Beaucoup d’objets au rendez-vous : sur la table basse, une racine d’arbre, offerte par Violette Leduc ; entre deux grands coussins, un masque égyptien, qui occupe à lui seul un des canapés jaunes.  Alors, pour s’asseoir, il reste les fauteuils mauves.  Dans cette atmosphère au passé-présent, on plonge d’emblée dans la vie de l’écrivaine, dans ses amitiés proches ou lointaines.

Le bandeau de soie bleu turquoise qui entoure le visage de Simone de Beauvoir accentue l’amande de ses yeux vifs, prêts à capter tous les signes.  Aussitôt le débat commence.  Les voix s’élèvent : ce sont des femmes qui parlent, et c’est des femmes que l’on parle.  Nous informons, Simone de Beauvoir propose simplement.  Son féminisme ne se limite plus à l’écriture.  C’est pourtant ainsi qu’il avait commencé.

Dès son premier roman, L’invitée, les personnages principaux sont des femmes.  Mais il faut attendre l’après-guerre pour que Simone de Beauvoir mette en cause la condition féminine de manière plus explicite.  1949 : publication du Deuxième sexe, au sortir d’une guerre qui révèle à certains intellectuels la nécessité d’un engagement par l’écriture.   C’est en commençant à l’écrire qu’elle prend conscience de l’oppression des femmes.  Ce n’était pas évident pour elle, puisqu’elle vivait isolée dans un cercle d’hommes qui la traitaient en égale.  Ce que Beauvoir dénonce et expose dans son ouvrage, ce n’est qu’après sa parution qu’elle y fait face personnellement.

 

LUTTES ET TÁTONNEMENTS

Ce livre suscite un tollé parmi la gent masculine : « La violence de ces réactions, dit-elle, et leur bassesse m’ont laissée perplexe. »  Alors que du côté des femmes, la lecture du Deuxième Sexe est souvent ressentie comme une délivrance.  Pour la première fois, les lectrices se sont senti le droit à une existence différente.   En brisant  l’impression d’isolement, de résignation et de honte d’être femme, sa démarche littéraire présente déjà un engagement féministe en soi.  Et la condition des femmes, dès lors, ne sera plus absente de ses écrits.

Les héroïnes de Simone de Beauvoir ne sont pas plus libérées dans sa fiction que dans la réalité.  Elles se cherchent ; elles se mentent, comme l’amoureuse et la narcissique du Deuxième Sexe.  D’où leurs luttes, leurs tâtonnements.  Souvent dans son œuvre, deux sortes de femmes s’opposent par leur caractère.  Souvent dans son œuvre, deux sortes de femmes s’opposent par leur caractère.   Anne, l’héroïne des Mandarins, assume ses désirs, même contradictoires, jusqu’à l’authenticité.  Paule, l’amoureuse, au contraire, se berce dans l’illusoire glorification de l’autre –en l’occurrence  l’homme.

Les ouvrages de fiction suivants dévoilent un accident d’écriture.  Abandonnant le lieu hors scène de l’écrivain et la raison intouchable des philosophes, elle met en avant  des situations des femmes ordinaires –et leur parole.   Elle donne, sous forme de nouvelles (La Femme Rompue, 1967), des témoignages de leur malheur et de leur isolement.  Laurence, dans Les Belles Images, et Monique, dans La Femme Rompue, isolées dans leur cinéma intérieur, se laissent écraser para la vie quotidienne et domestique jusqu’à l’asphyxie.  La quarantaine pour Laurence, la cinquantaine pour Monique : une vie vide et solitaire qui se fragmente dans le désespoir.  Les trois nouvelles de la Femmes Rompue ont été lues comme des faits divers.  Et leur publication dans un magazine féminin à grand tirage n’a fait qu’accentuer le malentendu.   Or ces nouvelles annonçaient, à travers le style le plus simple, épuré du rationalisme philosophique, la recherche d’un féminisme immergé dans le quotidien.

 

DÉFERLEMENTS DE HARGNE 

     L’année 1972 ouvre la période militante par sa présence à la Mutualité, pour les Journées de dénonciation des crimes commis contre les femmes, première manifestation publique du Mouvement de libération des femmes.  À l’automne, son plus récent journal de souvenirs, Tout compte fait, en dévoile, par touches d’aquarelle, l’effet profond sus sa vie.  De plus, le ton du journal se personnalise.  Auparavant, des Mémoires d’une jeune fille rangée à La Force des choses, le cours du temps ordonnait une série de situations où le récit tenait lieu d’analyse.  À présent, ce n’est plus le calendrier d’une vie, mais le mouvement noué de ses goûts et des actions.

À une période où, pour de nombreuses femmes, le moindre geste quotidien se charge d’une résonance politique, Tout compte fait aborde une pratique féministe qui ne se limite plus à l’écriture.  Néanmoins, la femme écrivain reste discrète sur ses rapports personnels à la lutte.  C’est notamment l’exemple du courage moral et intellectuel, la leçon constante d’honnêteté et d’exigence, ses remarques, d’une franchise parfois cruelle, mais toujours tonifiante.  Les déferlements de hargne qu’a suscités à ses débuts le MFL la font sourire : ils lui évoquent les attaques perfides de l’après-guerre contre l’existentialisme.  Joie  parfois, aussi, lorsque l’auteure du Deuxième sexe accepte de consacrer un numéro entier des Temps modernes aux femmes, qui soit écrit par des militantes féministes, leur offrant une tribune d’où leurs voix seraient enfin entendues.

Il est difficile de conclure sur l’engagement féministe de Simone de Beauvoir.  Après avoir bousculé la vie de nos mères et assisté à l’éclosion de celle des filles insolentes de 1968, elle reste fidèle à cette idée que les femmes ont une tâche : vivre.

(Le Monde No. 2 No. 204. Suplément au Monde No. 19586 du samedi 12 janvier 2008)

 

 

 

#104. La importancia de colocarse bien el labial en los labios

Ya yo no hablo de política, principalmente porque nadie me cree, piensan que me imagino las carencias, los discursos, que no es verdad lo que veo aunque sea yo la que vive aquí en Venezuela.
Entonces, cuando viajo  finjo un acento extraño para que no me pregunten: ¿usted es Venezolana? Respondo que tengo nacionalidad venezolana y colombiana como para despistar.
¿Mire, es verdad todo lo que pasa en Venezuela? ¿Es verdad lo que dicen los noticieros? Cuente por favor. Cuento que los noticieros se quedan cortos, relato un poquito pero para otros parece que es mucho.
En seguida veo un ojo que me examina y me dice: usted está segura que vió y vivió éso. Empiezan a opinar sobre un país que llaman Venezuela pero que yo no conozco, empiezan a nombrar al imperio y me confundo, no sé si me hablan del Episodio V de Star Wars o de alguna dinastía China, me miran de arriba a abajo como quien padece de alucinaciones, entonces dudo de mí misma.
Pido un baño para preguntarme al espejo con un tono de genuina sospecha: ¿estás seguras que viste éso en Venezuela?  A lo cual me respondo con total franqueza: sí, sin duda alguna.
Entonces, con una parsimonia teatral de los años 30 me pongo labial rojo en los labios con mucho cuidado, me acomodo bien el sostén, me acaricio el lado izquierdo de mi cuello con la mano derecha, el lado derecho de mi cuello con la mano izquierda, ensayo una sonrisa en varias perspectivas, verifico la pintura roja de mis uñas, saco el pecho y regreso donde estaba con la sonrisa bien ensayada a tomar el whisky que dejé a la mitad o a tomar el café que ya había empezado y estaba muy caliente.

Opa Tsupa – Les deux Guitares

#101

Sabes, esta noche tengo la intención de escribir una carta de amor.

No sé por dónde empezar.
Una de las cosas que me imaginaba cuando era adolescente y me parecía lo mejor de ser mayor de 40 años era poder decir siempre lo que uno pensaba y sentía. Pensaba que cuando uno  pasaba los 40 tenía licencia de hacer lo que uno quisiera.
Hoy me encuentro frente a un computador con 44 años de edad  y dudando decir: te extraño, te quiero, te amo, te adoro… en un raro ejercicio de cursilería que no termina de salir bien.
Al final quedará un texto con destinatario anónimo que si te llega por casualidad navegando  en este mar de bits, sabrás que es para ti.
Cambiamos poco desde la adolescencia hasta los 40 años. Contaré si hay cambios a los 80.
Por ahora diré que hay una cosa diferente en la manera de ver los cuentos de hadas y es que uno sueña despierto con algún amor que lo bese a uno con la esperanza de dejar de ser una ranita de jardín  para ser una reina, al menos en esa habitación, una reina en un reino de dos personas. También diré que uno despierta de esos sueños de manera brusca y ya no hay reino y uno ya no es reina.
 Entonces uno comprueba que uno no cambia mucho desde la adolescencia hasta tener 40, 60 y  80….porque cuando escucho a mi tía Ana Beatriz  que tiene 80, hablar de amor y suspirar, me doy cuenta.

23-9-2018

Hoy es 23 de septiembre de 2018, son las ocho y veintiún  de la noche en el llano venezolano de 180 de altitud. Hace 31°C   de temperatura y hay una humedad de 89%.

Hace dos días, a las 8 de la mañana estuve en  Cúcuta, Colombia; una ciudad de 320 de altitud, 26°C  y 50% de humedad.
Hace tres días estuve en Bogotá de 2.630 metros de altitud,  con una temperatura de 14°C y 52% de humedad.
Hace cuatro noches a la 8pm en Cali en el Valle del Cauca, una ciudad de 1080 de altitud hacía 23°C, con 75% de humedad
Hoy, a esta hora tomo una infusión de tomillo, aunque me provoca un Manhatan, escucho:
Feeling Gog de Nina Simone,
I Say a Little Prayer de Aretha Frlanklin,
Turiya and Ramakrishna de Alice Coltrane,
Poisson Rouge de Saint Privet
Emmène moi de Boulvevard des airs
finjo, pretendo llevar una vida normal
La música sigue.
A esta hora de la noche siento la luna crecer, el jardín está iluminado.  Mañana a las 6:30 de la tarde estará llena.
Es de noche y hace un calor sofocante, pero la música me traslada a otros olores y sensaciones.
Pienso en el camino que recorrí en bus desde el oeste hasta mi casa, el olor a plantas silvestres, en la soledad del llano que parecía un mar infinito, verde y fresco.
Esta noche es calurosa y estoy a pocos metros sobre el nivel del mar. Pero aquí no hay café descafeinado.
Hace pocas noches sentía frío y estaba a más de 2.000 metros de altitud. Había café descafeinado.

#6

 

 

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7-7-2018

Si hay alguien que ama y le teme a la escritura casi en igual proporción, esa soy yo, y cuando pienso en indagar dentro de mí, para saber por qué, como quien mira dentro de un pozo para encontrar la razón de tan extraño fenómeno, tengo la intuición de saber qué voy a encontrar:  el reflejo de mi rostro con marcas del tiempo que transcurre y a la vez con el tiempo detenido  en la misma y única expresión. La escritura me produce placer y me asusta.  Sin escribir no puedo vivir, escribiendo  me siento como si hubiese caminado durante días. Hoy en día, escribo a diario textos breves que luego borro o desaparezco como hojas secas de árboles que vuelan alto sin destino. La mayor parte del tiempo ando reconciliándome con las palabras que produzco, pero siempre terminan en un caos. Por suerte llevo un diario donde plasmo algunas ideas que esperan ser rescatadas, en ese proceso me encuentro.

 

#5

5-7-2018

Sueño con bailar contigo una canción de esas con mucho ritmo aunque no tenga profundidad de letra, ni compromiso social, ni inspirada en los acertijos de la vida. No  soy fanática de la moda insulsa, pero tampoco  soy en extremo filósofa delicada.  Y aunque yo leo por ejemplo: El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir,  el mismo día coloco a todo volumen esa canción de Juanes  Pa Dentro porque soy del populacho también. Soy una ensalada de culturas, soy de aquí y soy de allá… y cuando escucho una cumbia, una salsa, un merengue campesino, un chamamé… pienso en ti mi amor, en las ganas de bailar  contigo, aunque tú no bailes al mismo son que yo y tengas los ojos azules y vivas en un país bajo 0º.

Veo el vídeo y escucho la canción: mi cuerpo se mueve a un ritmo materno ancestral, pero mi cerebro piensa en un racionalismo paterno heredado; pienso en la tesis doctoral que yo pudiera hacer de las imágenes del vídeo y su relación con fotografías y películas clásicas de los años 50, 60 y 70 o con el Titanic; además de la referencia al movimiento feminista en  su derecho de romper los estereotipos sexistas.  Una tesis doctoral sobre la semántica de la letra de la canción y su sentido implícito sexual como juego y elemento de seducción.

En conclusión, uno no puede negar sus orígenes de un lado ni de otro, llevo el calor de los países tropicales donde abunda las frutas y el frío de un país báltico donde pensar es el hobbie en invierno.

 

#4 Spartacus

“Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos, pero que la obra se sacude continuamente de encima”. Italo Calvino

 

Cuando yo era una niña de 8 a 11 años de edad, mi mamá veía películas clásicas de los años ’60 y ’70, me sentaba junto a ella y me conversaba de tú a tú sobre Kirk Douglas, Tony Curtis, Elizabteh Taylor, Omar Sherif, Sophia Lorens, Richard Burton, Anthony Quinn… Al recordar estas escenas de mi infancia me doy cuenta que tengo dos de sus conductas: fijarme especialmente en la banda sonora de las películas y volver a verlas varias veces.

Hace poco compré varias películas clásicas de esas décadas y hoy ví  Espartaco (1960) de Stanley Kubrick,  de inmediato reconocí a los actores principales sin titubear.  Confieso que las escenas románticas me empalagan.  Me impresionó el guión e investigué en la web. La película está basada en una novela del escritor  Howard Fast y el guión y la adaptación es de Dalton Trumbo. Me cautivó tanto  los diálogos que la pausé varias veces para tomar notas. Ahora tengo curiosidad de la novela ¿cuánto hay de la novela, cuánto del guionista?

Definitivamente los clásicos son obras  a las cuales hay que volver siempre porque nos habla de todo lo que se ha  dicho, pero nadie escucha; casi parafraseando a André Gide.  Aquí dejo algunos fragmentos, los que más me llamaron la atención, tomados de los subtítulos de la película:

1.En la escena se encuentra el senador Graco comprando una gallina para hacer “un sacrificio anticuado” a lo que Cayo Julio César le dice: Pensé que no creías en dioses y Graco le responde: en privado no creo en ellos, tú tampoco. En público creo en todos ellos.

2. En esta escena hay una fila de esclavos que son regalos a escoger para el General Craso de parte del Gobernador de Sicilia. Craso escoge a uno y lee la descripción que llevaba colgado en el cuello: Antonio Siciliano. Edad 26 años. Cantor de poesías. Craso le pregunta: ¿para quién practicabas este maravilloso talento?  Antonio contesta: para los hijos de mi amo. Le enseñaba los autores clásicos.

3. Un gladiador es como un caballo, debe ser mimado: los aceitaremos, bañaremos, afeitaremos, masajearemos y les enseñaremos a pensar. Un buen cuerpo con una mente estúpida no vale nada.

4. El general Craso: ya nos vemos como tontos. No nos veamos como payasos también. Vete por calles desconocidas, sin toques de trompetas. Vete en secreto.El senador Graco: ¿Las damas, desde cuándo son un vicio? Son una extravagancia, una debilidad.

5. Cualquiera puede aprender a pelear ¿Quién quiere aprender a pelear?  Un animal puede aprender a pelear;  pero recitar cosas bonitas y lograr que la gente crea en ellas…

6. Se encuentran en el baño el general Craso y Antonio el poeta – esclavo. Antonio friega el cuerpo de  Craso dentro de la bañera. Este fragmento se pudo ver  en la película solo después de 1991 porque fue censurada, para poder incorporarla de nuevo tuvieron que rehacer el sonido por un problema técnico. La voz que se escucha no es la del actor Laurance Olivier(General Craso)  porque ya había muerto para entonces, la voz que se puede apreciar  es la de Anthony Hopkins.

-El general Craso: ¿Robas Antonio?

-Antonio: no, amo

-C: ¿mientes?

-A: en lo posible, no

-C: ¿alguna vez has difamado dioses?

-A: no, amo

-C: ¿te abstienes de estos vicios por respeto a la moralidad?

-A: sí, amo

-C: ¿comes ostras?

-A: cuando las tengo, amo

-C:¿comes caracoles?

-A: no, amo

-C:¿crees que comer ostras es moral y comer caracoles es inmoral?

-A: no, amo

-C: Eso depende de los gustos de cada uno ¿no?

-A: sí, amo

-C: y el gusto no es lo mismo que el apetito y por lo tanto, ésa no es una cuestión moral ¿no?

-Antonio: podría decirse que no, amo

-C: A mí me gustan las dos cosas: las ostras y los caracoles

 

No sé si para todos es tan evidente como lo fue para mí, la analogía usada: ostras y caracoles para hablar sobre los gustos de preferencia sexual y el argumento que esto no tiene nada que ver con lo moral o inmoral.

7. El senador Graco dirigiéndose ante el senado: ¡Prefiero corrupción republicana y libertad republicana antes que aceptar la dictadura de Craso sin ningún tipo de libertad!

8. Espartaco: Soy libre ¿y qué sé? Ni siquiera sé leer. No sé nada. Nada. Y quiero saber. Eso quiero. Quiero saber todo: ¿por qué las estrellas se caen y los pájaros no? ¿dónde se va el sol en la noche? ¿por qué la luna cambia de forma? Quiero saber de dónde viene el viento.

9. Todos los hombre pierden al morir y todos mueren; pero los esclavos no pierden lo mismo que otros. Cuando un hombre libre muere, pierde el placer de la vida. El esclavo pierde el dolor de la vida. La muerte significa la libertad para el esclavo, por eso no temen a la muerte.

10. -Senador Graco: Hoy en día veo que todo cuesta dinero, veo que el patriotismo también cuesta ¿Cuál es su precio?

-General Craso: Mi elección como magistrado supremo, el comando de todas las legiones de Italia y la abolición de la autoridad senatorial (del senado).

-Senador Graco: Una dictadura.

11. La política es una profesión práctica. Si un criminal tiene lo que quieres, negocias con él.

 

 

#3 Lecturas para estar al día (a veces) para relajarme (no siempre) y una canción para res(sus)pirar

 

Leo poco los periódicos y artículos de opinión porque me toca administrar mi tiempo en otras prioridades.   A partir de una conversación al final de esta mañana sobre gustos de autores de artículos de opinión hago la siguiente lista de escritores y periodistas a quienes me gusta leer:

1. Vargas Llosa

2. Elizabeth Burgos

3. Gabriel Zaid

4. Ibsen Pacheco

5. Gloria Álvarez

6. Rafael Poleo

7. Yael Farache

8. Alberto  Barrera Tyszka

9. Laureano Marquez